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Acuerdo de paz en Irán

ALBERTO LEÓN, ASESORAMIENTO Y GESTIÓN PATRIMONIAL

31/05/2026

Estados Unidos e Irán alcanzan un principio de acuerdo de paz, en fase de “memorándum de entendimiento”, que pondría fin a un conflicto bélico que durante más de tres meses se mantuvo en el foco de la atención geopolítica, generando el cierre del estrecho de Ormuz y perturbaciones en uno de los principales pasos marítimos para el comercio de petróleo a nivel mundial.

El conflicto se desató el 28 de febrero, cuando EE.UU. e Israel lanzaron ataques coordinados contra instalaciones militares y nucleares iraníes, con respuesta del país iraní con hostilidades hacia barcos que pasaran por las costas del sur del país, donde se encuentra el estrecho de Ormuz. Por este paso navegan barcos de transporte de petróleo que cargan alrededor del 20% del crudo a nivel mundial, y cuya falta de oferta esperada derivada de este cierre provocó que el barril de Brent llegara al entorno de los 120 dólares, casi duplicando el precio del barril a comienzos de año.

El principio de acuerdo, mediado por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, abarca el levantamiento progresivo del bloqueo desde el Golfo Pérsico hasta el mar de Omán, y retiro de minas acuáticas para que el paso de embarcaciones no se siga viendo afectado. A su vez, se descongelarían activos económicos iranís por parte de Estados Unidos, y se acuerda el desarrollo de un plan de reconstrucción del territorio iraní por al menos 300 mil millones de dólares.  

Por otro lado, uno de los principales puntos de discordia en este conflicto ha sido el enriquecimiento de uranio de cara a construir armas de destrucción masiva, algo que ha intentado evitar el país americano. Hasta el momento, no hay entendimiento en este aspecto, y se ha establecido un periodo de 60 días para encontrar una solución conjunta que satisfaga a ambas partes, abarcando temas como el futuro de este programa nuclear y que se hará con las reservas de uranio altamente enriquecido. El conflicto que todavía se desarrolla entre el Líbano e Israel será otro de los puntos a tratar y al que encontrar solución.

En cuanto a mercados, el cierre del estrecho generó tensiones en precios de la energía y otros, no solo en el petróleo, sino también en el gas o fertilizantes, que han provocado alzas en los precios en los países occidentales, recortes en expectativas de crecimientos, y unas expectativas de inflación a corto y medio plazo superiores al periodo previo a la guerra, que han hecho que los bancos centrales frenen su camino de relajación de tipos de interés, como ha hecho la FED con su reciente decisión de mantener los tipos de interés, o el BCE que ha aumentado los tipos en 25 puntos básicos.   

El episodio ha sido una demostración de cómo se reparten ganadores y perdedores en un shock geopolítico, sobre todo con el foco en la energía. En el lado beneficiado, se han visto favorecidos principalmente las empresas productoras y exploradoras de petróleo y gas, que han podido vender y cubrir los precios de venta futuros gracias a los cambios en las curvas de futuros y, también, navieras especializadas en transporte de crudo, que han podido capturar precios elevados y mayores márgenes en un contexto de oferta restringida. En paralelo, el aumento del gasto en defensa y la mostrada importancia de los drones y sistemas de reconocimiento han dado un impulso adicional a fabricantes de armamento, electrónica militar y tecnologías ligadas a esta temática.

En el lado perjudicado, aerolíneas, turismo, químicas intensivas en energía y utilities fuertemente dependientes de combustibles fósiles han sufrido la combinación de costes al alza y demanda más frágil. En este sentido, un movimiento táctico de cara a sobreponderar a las beneficiadas e infraponderar a las perjudicadas, puede haber generado sobre-rendimientos en las carteras si se ha hecho de forma correcta. Por otro lado, invertir únicamente en base a estos conflictos geopolíticos no suele ser adecuado, viéndose ahora afectadas las carteras que hayan sobrestimado la duración del conflicto.

Este periodo ha sido una muestra más de cómo los mercados son movidos en el corto plazo, pero el realizar un análisis lógico y fundamental de las inversiones puede dar buenas oportunidades de entrada en compañías penalizadas, a la vez que la posibilidad de beneficiarse de oportunidades a corto plazo con movimientos tácticos en las carteras de inversión.