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Trump dispara el precio del petróleo

JESÚS RODRIGUEZASESORAMIENTO PATRIMONIAL

28/04/2019

Esta semana, el precio del petróleo alcanzaba su máximo de seis meses, concretamente el barril del crudo Brent, referencia para Europa alcanzaba los 75 dólares, lo que supone una revalorización de un 40% en el año. Por su parte, el barril de referencia para Estados Unidos, el West Texas, también alcanza máximos de seis meses situándose por encima de los 66 dólares.

Pese a que el crudo puso fin a las caídas desde el mes de enero, el rally de esta última semana se debe a la decisión de la Administración americana de eliminar las exenciones aplicadas a Irán el pasado año tras terminar con el acuerdo existente en aquel entonces.

Por su parte, Estados Unidos se ha convertido en el mayor productor de petróleo del mundo gracias al auge del petróleo de esquisto (shale oil), un tipo de petróleo que no puede ser extraído de forma convencional siendo necesario el uso de nuevas tecnologías. Esta modalidad, permitirá al país convertirse en un exportador neto de petróleo en torno a 2021 según la Agencia Internacional de la Energía. En consecuencia, el poder del país en el mercado de la energía se ha visto aumentado, ejerciendo dicho poder, Trump tiene como objetivo conseguir que las importaciones de crudo iraní se reduzcan a la mínima expresión, actualmente situadas en torno al millón diario, retirando así la principal fuente de ingresos del régimen, según declaraciones del propio presidente.

Sin embargo, la decisión anterior no solo afecta a Estados Unidos, ya que dentro del acuerdo de exenciones se incluía a diversos países, entre ellos, China e India, los mayores importadores de petróleo iraní. El Gobierno chino ha rechazado categóricamente esta sanción unilateral por parte de Estados Unidos, por lo que la decisión no solo aumenta la volatilidad en el mercado del crudo, sino que pone en peligro las relaciones entre ambos países, los cuales se encuentran en medio de negociaciones para llegar a un acuerdo sobre la guerra comercial iniciada entre ambos países el año pasado.

Además, es importante tener en cuenta la diferencia entre el petróleo tradicional y no tradicional, ya que este último es más ligero, y las refinerías necesitan crudo pesado, cuya oferta se ha visto reducida debido a la caída en la producción de Venezuela. Esto pone en entredicho el movimiento de Estados Unidos en el mercado del crudo, ya que la decisión tomada, hace aumentar la dependencia de éste sobre Arabia Saudí para cubrir esta necesidad de crudo pesado, de lo contrario el crudo se encarecería, totalmente lo opuesto a lo que ha venido demandando Trump, culpando a la OPEP de la subida de los precios y exigiendo al cártel un incremento de la producción para abaratar la materia prima.

Sin embargo, la OPEP, organismo internacional con fuerte influencia en los precios del petróleo, decidió recortar en 1,2 millones de barriles la producción, en concreto Arabia Saudí, que es el principal productor de la organización, ha reducido su producción en 500.000 barriles diarios desde entonces.

Según lo descrito, Estados Unidos está jugando con un arma de doble filo, por el momento en lugar de estabilizar los precios del petróleo, ha conseguido el efecto contrario, de manera que está por ver si es capaz de conseguir el efecto deseado con sus sanciones.