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La guerra comercial inquieta a los inversores

JESÚS RODRIGUEZASESORAMIENTO PATRIMONIAL

11/08/2019

La Administración de Donald Trump ha sido la causa del desvanecimiento de los mercados durante la última semana tras tildar a China de manipular su divisa. Esto sucedía el pasado lunes a consecuencia de que el Banco Popular de China dejaba que esta se devaluase más allá de los 7 yuanes/dólar por primera vez desde 2008.

Aunque lo anterior pueda resultar aleatorio, tiene un gran significado para distintas partes de los mercados mundiales, entre los que destacan traders y gestores de fondos de inversión. Dicha importancia recae sobre las órdenes conocidas como stop-loss, cuyo fin es cerrar rápidamente aquellas posiciones que generan pérdidas en un determinado umbral, antes de que se conviertan en sustanciales y afecten a sus libros de posiciones. Estas órdenes son puestas en el mercado por humanos; como resultado, existe cierto sesgo psicológico que hace que estos precios a los cuales se decide cortar las pérdidas suelan ser números enteros o redondos. Por tanto, cuando el yuan empezó a cotizar a partir de 7 se produjo un cierre repentino de posiciones en el mercado de renta variable y un rally en el de renta fija, dando lugar a la acusación vertida por parte de Estados Unidos a China.

Parece que lo anterior ha eliminado de un plumazo las esperanzas que los inversores tenían depositadas en que este fuese un verano tranquilo. Especialmente después de que la Reserva Federal de Estados Unidos anunciase el pasado 31 de julio un recorte de 25 puntos básicos en el precio del dinero. Además, en palabras de Jerome Powell, la economía americana había tenido un desempeño muy bueno en línea con sus expectativas, pero el recorte era una medida preventiva con el objetivo de mantener la expansión económica en un entorno de débil crecimiento global, inflación baja e incertidumbre en cuanto política comercial.

Esta colisión entre la administración de Trump, la Fed y China, ha puesto de manifiesto la fragilidad de la economía mundial y de los mercados. La suposición de que Trump no iba a permitir que la guerra comercial se interpusiese en la campaña presidencial para 2020 se ha puesto en entredicho, ya que, las partes involucradas en el conflicto parecen que se entienden cada vez menos y, de hecho, diferentes analistas ya han manifestado que no esperan un acuerdo antes de dichas elecciones, por lo que, la Fed tendrá que continuar recortando los tipos de interés para intentar contrarrestar los efectos secundarios de esta guerra.

Parece que actualmente los inversores están más influenciados por estas turbulencias geopolíticas que por el crecimiento económico y los beneficios empresariales, ya que, empresas como Alphabet, el holding del cual cuelga Google, registró una incremento en su cotización de casi un 10% después de presentar sus resultados y de que anunciase un programa de recompra de acciones por valor de 25 billones de dólares, sin embargo, una semana después la acción perdía casi todo esta subida a raíz de la disputa comercial.

Incluso los inversores más experimentados se han empezado a poner nerviosos. Warren Buffett manifiesta que las valoraciones actuales le parecen muy elevadas y no está encontrando oportunidades de inversión que aporten valor, por lo que la cantidad que tiene actualmente invertida en instrumentos del mercado monetario ha alcanzado nuevos máximos. Si bien, Buffett no es el único, ya que dicho nerviosismo ha causado incrementos en la cotización de los activos considerados refugio, como el oro que cotiza en máximos de cinco años, o los bonos soberanos.

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