Contáctenos: +34 922 098 062

Comunidades Autónomas, claves en la recuperación

DAVID MARTÍN, ANALISTA Y ASESOR FINANCIERO

02/05/2021

El Gobierno de Canarias ha anunciado que está reforzando sus áreas clave para canalizar los fondos que lleguen de Europa para paliar los efectos de esta crisis originada por la Covid-19, de forma que la administración sea lo mas ágil posible en la gestión y tramitación de las ayudas cuando llegue el dinero. Y es que el papel de las Comunidades Autónomas resulta clave, en la medida en que el Decreto Ley aprobado en diciembre por el ejecutivo central descansa en los gobiernos regionales a la hora de identificar los proyectos y documentarlos para acceder a los fondos. Se trata de un reto colosal, sin precedente y España no es un país que se caracterice precisamente por un alto grado de efectividad en la ejecución de las ayudas y fondos europeos.

Por contextualizar y entender los distintos instrumentos que se han diseñado, se hace necesario retroceder en el tiempo un año, y es que la Unión Europea ha entendido correctamente el contexto económico que se ha originado tras el shock exógeno de la pandemia mundial, reaccionado con gran contundencia. El 27 de mayo del año pasado la Comisión Europea propuso la creación de un instrumento temporal de recuperación con el objetivo de reparar los daños económicos y sociales causados por la crisis sanitaria. El fondo de recuperación NextGenerationEU es el apoyo fiscal común con el que la UE movilizará hasta 750.000 millones de euros entre 2021 y 2026. Este hito histórico contrasta con las medidas adoptadas por los representantes europeos en la Gran Crisis Financiera que pondría en riesgo la supervivencia de la moneda común. Por tanto, es de entender que, tras la experiencia de aquellos años, la UE haya reaccionado con una política económica sin precedentes, acorde con la magnitud del desafío sanitario, económico y social. El presupuesto a largo plazo de la UE, junto con el NextGenerationEU, definen el plan de recuperación que liderará el camino hacia la salida de la crisis y sienta las bases para una Europa moderna y más sostenible.

Esta medida de estimulo fiscal, además de buscar mitigar el impacto económico y social de la pandemia de la COVID-19, tiene como objetivo aprovechar los retos y oportunidades que surgen de la transición energética y digital. Para ello, el fondo de recuperación se está financiando a través de la emisión de deuda común (Eurobonos) en el mercado de capitales por parte de la CE. La ayuda se canalizará principalmente mediante el Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia (MRR) que supondrán préstamos y subvenciones para apoyar las reformas e inversiones emprendidas por los países de la UE. En segundo lugar, también se utilizará la iniciativa de Ayuda a la Recuperación para la Cohesión y los Territorios de Europa (REACT-UE) donde los fondos se pondrán a disposición, entre otros, del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Para acceder a estos recursos, los Estados miembros deberán diseñar “planes de recuperación y resiliencia” que serán evaluados por la CE. En el reparto de los fondos se primará aquellos países que hayan sufrido de manera más intensa las consecuencias económicas de los fondos.

En este contexto, el impacto económico y social ha sido particularmente severo en España, debido principalmente a la elevada exposición al sector turístico de nuestro país. España, que cerró el año 2020 con una caída del 11% en su PIB, (20% en Canarias) ha sido la economía desarrollada más castigada por la crisis sanitaria. En ausencia de un plan de recuperación bien estructurado, en gran medida, el crecimiento sería desigual entre los estados miembros. Por tanto, la ayuda europea permitirá a España movilizar una cantidad de recursos necesarios inédita para poder paliar los efectos negativos de la pandemia. Pero, además, supone una oportunidad única para modernizar nuestra industria y descarbonizar la economía, como también, para apoyar la educación y mejorar la protección social.

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia presentado por el Gobierno de España el 7 de octubre de 2020, se ha construido sobre la base de cuatro ejes transversales: la transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión social y territorial. El Plan contempla 140.000 millones de euros procedentes de NextGenerationEU, de los cuales alrededor de 72.000 millones de euros se destinarán a través de subvenciones y el resto en préstamos con condiciones ventajosas. Estas transferencias directas, según los PGE de 2021, llegarán a través de dos grandes instrumentos. El MRR que aglutinará hasta 59.168 millones de euros, y el React-EU, que sumará hasta 12.436 millones de euros. Los recursos provenientes de los fondos europeos no se utilizarán de manera centralizada en su totalidad. Las Comunidades Autónomas administrarán un 45% del MMR, mientras tanto, de los fondos de React-UE el monto total será del 80%. En definitiva, las ayudas directas de las que dispondrán las Comunidades Autónomas serán fundamentales y tendrán un significativo papel dentro de la transición energética y transformación digital de nuestro país.