
Actualidad macro en Davos
25/01/2026
Entre el 19 y el 23 de enero se ha celebrado el Foro Económico Mundial, o “Foro de Davos”, la cumbre anual que reúne a líderes en el ámbito político, económico y empresarial de todo el mundo. Esta 56ª edición del foro ha dejado titulares destacados en cuanto a geopolítica e incertidumbre con el futuro cercano entre algunos países.
La ponencia de Donald Trump se presentaba como la más esperada del foro, y no decepcionó. El presidente estadounidense resaltó la fortaleza económica de su país, que ha crecido un 4,4% en términos reales en el tercer trimestre de 2025, y el papel de su país en la geopolítica y economía mundial. A su vez, lanzó la “Junta de la Paz”, un organismo internacional para la resolución de conflictos, que fue presentada como alternativa a Naciones Unidas.
Lo más esperado de su discurso venía de la tensión geopolítica entre Estados Unidos, Dinamarca, y países de la OTAN. En su ponencia, Trump dejó clara la necesidad de que los países miembros se hagan cargo de la defensa del continente y, sobre todo, solucionó la duda que tenían los mercados sobre una posible intervención militar estadounidense en Groenlandia, aclarando que no actuaría por la fuerza y reiteró su deseo de iniciar negociaciones inmediatas para la adquisición del territorio, resaltando el interés estratégico estadounidense por el Ártico.
Otra de las ponencias más seguidas fue la del canciller alemán Frederick Merz, que dio un mensaje autocrítico poco común. El alemán mencionó que Alemania en particular, y Europa en general, han desperdiciado un gran potencial de crecimiento para sus economías en los últimos años, sobre todo al restringir de forma excesiva la libertad empresarial y establecer una carga de regulación excesiva. Este también destacó el error estratégico que ha acabado suponiendo abandonar energías como la nuclear en favor de otras opciones, que han debilitado la posición de las principales economías europeas en términos energéticos.
Por otro lado, las palabras de Mark Carney, primer ministro canadiense, no pasaron desapercibidas, describiendo una ruptura del orden internacional basado en reglas y llamando a potencias “medianas” a formar coalicionespara reducir la dependencia en las grandes potencias, algo que no sentó bien a Trump, quién ha retirado su invitación a Canadá para formar parte de la “Junta de la Paz”.
Javier Milei también destacó por sus declaraciones en el foro, donde confirmó su apoyo a Estados Unidos a nivel geopolítico, resaltando su actuación en Venezuela. El argentino sacó pecho por la labor que están realizando en el país, bajando la inflación de un 300% al 30%, y reduciendo el porcentaje de población en estado de pobreza a la mitad. A su vez, apoyó la victoria electoral de José Antonio Kast en Chile, y resaltó la importancia que tendrá la región latinoamericana de cara al futuro de occidente.
Tras estos días, los mercados reaccionaron muy positivamente a la ponencia del presidente Trump, tras aclarar la incertidumbre del posible enfrentamiento bélico con Dinamarca, a la vez que revertir los aranceles que previamente habían sido descontados en los precios de las acciones con negocios en estos países. Los analistas nombran este episodio como otro “TACO” (Trump Always Chickens Out), como se conocen coloquialmente a los movimientos erráticos (o de negociación) que realiza el presidente estadounidense, imponiendo aranceles sobre países de los que quiere obtener algo, utilizándolos como instrumentos de negociación, y finalmente retirándolos.
Tras este episodio de volatilidad (otro más), debemos destacar que la volatilidad puede ser nuestra amiga si nuestro proceso de análisis es riguroso, si pensamos en las inversiones centrándonos en los negocios y no en los precios, y si tenemos un horizonte temporal suficientemente largo, que acabe poniendo en valor la realidad de los negocios que analicemos.


