
Las midterms se acercan
23/08/2026
Las elecciones legislativas de medio término de Estados Unidos, que tendrán lugar el próximo 3 de noviembre, serán una prueba de fuego para la administración Trump y la capacidad del mismo de continuar aplicando medidas ajustadas a su programa electoral.
Dentro de aproximadamente 2 meses, los estadounidenses elegirán a los 435 miembros de la Cámara de Representantes, que se renueva por completo cada dos años, y en torno a un tercio de los senadores. El Partido Republicano, liderado por Donald Trump, parte con una mayoría ajustada en ambas cámaras: 218 representantes republicanos frente a 214 demócratas, y 53 senadores republicanos frente a 47 demócratas.
Los sondeos actuales apuntan a que los demócratas se colocarían en una posición favorable para recuperar la cámara de representantes, aunque con un resultado más estrecho en lo que al Senado se refiere. Este cambio en el sentimiento del votante se debe principalmente a una menor movilización de los republicanos, que han perdido confianza en Trump tras, lo que achacan como una falta de foco en la política del país tras entrar en guerra con Irán.
Trump y su Partido Republicano han tratado de frenar esta tendencia del votante, con una última promesa que hace saltar las alarmas, habiendo prometido cinco mil dólares a cada votante si mantiene el control de ambas casas del congreso. Esta última promesa, que el presidente estadounidense compara con un dividendo que podría dar una empresa exitosa, costaría entorno al billón de dólares americanos y aumentaría el déficit del país, pero sería de difícil aprobación, ya que requeriría aprobación del congreso.
Esta medida populista es otra muestra del intento desesperado de Trump por mantener a una base de votantes que se han mostrado descontentos con varios aspectos de la política y economía del país en esta primera mitad de su segundo mandato. Ahora mismo, los principales motivos de descontento del votante estadounidense provienen de la presión inflacionaria que vive el país derivado de un petróleo que se ha mantenido en niveles elevados desde el comienzo de la guerra con Irán a finales de febrero de este año, recientemente tocando los precios más altos para la gasolina y el diésel desde el año 2022.
Los demócratas, por su parte, están construyendo su campaña alrededor del coste de vida, atacando la presión alcista en los precios de bienes de primera necesidad como los alimentos, y en otros como la gasolina, la vivienda o la sanidad. También señalan que los aranceles han elevado los costes para empresas y consumidores, mientras que las deportaciones masivas y la guerra con Irán han aumentado la incertidumbre económica.
En cuanto a datos económicos se refiere, el Partido Republicano defiende que el país continúa fuerte, generando 162 mil empleos en el mes de agosto, y manteniendo la tasa de paro en el 4,1%. Por otro lado, los demócratas pueden argumentar que el crecimiento del PIB se está ralentizando, creciendo en términos reales un 1,5% en el segundo trimestre de 2026, frente al 2,1% del trimestre anterior, y la inflación se mantuvo en un 3,4% interanual en el mes de agosto, por encima del objetivo del 2% de la FED.
El resultado de estas elecciones tendrá consecuencias directas y relevantes en los mercados, ya que una victoria demócrata en la Cámara permitiría bloquear buena parte de las medidas propuestas por el gobierno de Trump, y si obtuviesen una victoria también en el Senado podrían dificultar medidas fiscales y programas de gasto propuestos por los republicanos. En cambio, si los republicanos mantienen su actual status tendrían margen para continuar con sus políticas comerciales y tratar de mejorar la situación actual del país.
Teniendo en cuenta las posibles consecuencias y resultados de las elecciones, el inversor debe tener presente qué pueden suponer en sus inversiones, pero no dejarse llevar únicamente por estos escenarios, abandonando el foco largoplacista que debe tener cuando se invierte en compañías con espíritu empresarial, esto es, como dueño de un negocio